Viejos son los trapos: «Hacer lo que nos gusta y estar activos es una actitud y la reivindicamos»
Fusión de generaciones y estilos, el trío acústico “Viejos son los trapos” llega a Sala Corchea con una propuesta que cruza el vals, el rock y la murga canción desde un lugar íntimo y melódico. Con canciones inéditas bajo el brazo y un repertorio de versiones muy personales, se preparan para un show cercano este 7 de agosto. Charlamos con ellos sobre el pulso de la música uruguaya actual y la magia de encontrarse cara a cara con el público.
Viejos son los trapos se define como un trío acústico e intergeneracional, algo que de entrada le aporta una riqueza particular a la propuesta. ¿Cómo se gestó esta unión y de qué manera conviven las distintas trayectorias y miradas musicales dentro del grupo?
El grupo se gestó a partir del encuentro entre Sandra Mouriño y Pedro Fulquet, éramos compañeros de trabajo. Al principio la idea era tocar temas de otros autores que nos gustaran, pero de a poco comenzaron a surgir temas propios que fueron haciéndose mayoría en nuestro repertorio. Con el tiempo, y con el ánimo de darle más color al sonido del grupo, integramos a Sebastián Fulquet (hijo de Pedro) en guitarra y voces y como que completamos por el momento nuestra formación. Generalmente las canciones son compuestas por Pedro Fulquet, quien presenta el boceto al conjunto, y luego van surgiendo los arreglos sobre todo referidos a las voces.
Para este show en Sala Corchea prometen adelantar canciones inéditas además de algunas versiones. ¿Cómo viven el proceso de mostrar material nuevo y qué les genera esa primera apertura con el público?
El proceso de presentar temas nuevos nos genera ciertas dudas, pues como que últimamente no hay una actitud de conocer cosas nuevas; al mismo tiempo nos genera cierto orgullo y expectativa descubrir que podemos sonar bien, en cierta forma hacernos conocidos, que se sepa qué hacemos, quiénes somos y de dónde venimos.
Más allá de la gestión y los ensayos puertas adentro, ¿qué es lo que más disfrutan de tocar en vivo y de esa conexión directa que se genera con la gente en cada sala en la que se presentan?
Lo que más se disfruta de tocar juntos es saber que podemos hacerlo bien, que tenemos canciones escuchables, ni hablar también lo que significa humanamente, el valor de la amistad, el compañerismo, hasta la familia, hacer las cosas que nos gustan, estar activos. Además, el nombre del grupo también es una actitud, y la reivindicamos.
Para quien esté leyendo esta nota, ¿qué les dirían para invitarlos a compartir esta presentación?
Al público que pueda estar interesado en concurrir, le decimos que no se lo pierda, que descubra nuestra música, que se anime a escuchar cosas nuevas, intentaremos dar lo mejor de nosotros con nuestras virtudes y aún con nuestras flaquezas como músicos, creemos que tenemos buenas canciones para cantarles.


