Música, realizadora audiovisual, actriz y profesional de la psicología clínica, Eugenia Mosca construye un universo creativo donde las disciplinas no se separan, sino que dialogan en un mismo plano. Tras el reconocimiento del Primer Premio Nacional de Música por «Del silencio» y la sensibilidad poética plasmada en sus EPs No dicho (2024) y CASA (2025), la artista se prepara para abrir el ciclo ÍNTIMA el próximo 5 de noviembre en la Sala Corchea, en una noche de complicidad junto a su maestra y amiga Carmen Pi. Entre los preparativos para el estreno de «Miles de flores» —el primer adelanto de su esperado disco de larga duración—, la coescritura y protagonismo de su primer largometraje de cine y la búsqueda de shows concebidos como películas vivas con sillas suspendidas en el aire, Mosca repasa la lógica onírica de su propuesta y el valor de los espacios de encuentro entre mujeres y disidencias.
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Navegás de forma fluida entre la música, las artes visuales, la actuación y la psicología clínica. ¿De qué manera articulas el mundo onírico, las sombras y lo simbólico a la hora de componer y construir los climas sonoros de tus canciones?
No creo que se trate de articular esos mundos, sino de dejar de separarlos. Lo onírico no es un tema sobre el que escribo, es más una lógica de composición. Como el sueño por ahí la mayoría de mis canciones por ahí no dicen las cosas “de frente”, las condensa, las desplaza.
La psicología clínica por otro lado quizás me enseñó que el sentido o la búsqueda interesante está en lo que insiste, que puede ser o bien un sonido, una melodía.
Pienso que siempre las artes se han trabajado por separado, la actuación, la música, la literatura y todo es parte un mismo diálogo que a mí me resulta muy enriquecedor
En 2023 obtuviste el Primer Premio Nacional de Música por «Del silencio», que luego formó parte de tu EP No dicho, al que le siguió CASA en 2025. Mirando este camino que hoy se proyecta hacia tu primer álbum de larga duración, ¿qué búsquedas estéticas y emocionales han marcado esta evolución sonora?
Hay algo que se mantiene porque sigo escribiendo desde esa zona difusa entre la noche y la vigilia, cuando no estás ni dormida ni del todo despierta y las cosas se ven distintas. Son atmósferas que me apasionan y claramente, todavía no puedo ni quiero soltarlas. Me siguen dando inspiración.
Junto a Magui Mieres co-dirigís la dupla audiovisual Amas de Casa, realizando videoclips para artistas referentes locales e internacionales. ¿De qué forma se nutren la cineasta y la compositora cuando se trata de ponerle imagen a tu propia música o pensar la puesta en escena de un show?
Se nutren muchísimo, sobre todo a la hora de pensar la atmósfera de una canción, ya sea en la producción o en la puesta en vivo. El año pasado presenté mis dos EPs en la Sala Hugo Balzo del Sodre y concebí el show como una pequeña “película” en dos capítulos y al final corrían los créditos de todas las personas que participaron y los agradecimientos. La puesta tenía algo onirico como una silla suspendida en el aire, colgando del techo. No siempre es posible claro porque cada toque tiene sus propias condiciones, pero mientras se pueda, me divierte y me entusiasma muchísimo hacerlo. Mezclar las distintas artes es algo que siempre me conmueve.
El ciclo ÍNTIMA celebra el encuentro y la voz de mujeres y disidencias de la música uruguaya en un formato minimalista. ¿Cómo recibís la invitación a formar parte de este espacio en Sala Corchea y qué valor le encontrás a estas plataformas de circulación colectiva?
La recibí con muchísimo entusiasmo y agradecimiento. Me parece fundamental que existan
espacios pensados para mujeres y disidencias, donde las canciones tengan lugar y visibilidad. Estas plataformas generan comunidad, encuentro y circulación. Además, me emociona especialmente compartir la fecha con Carmen Pi, que empezó siendo mi profesora, después se volvió una referente y hoy es una amiga.
Pensando a corto y largo plazo, entre el proceso de producción de tu primer disco y tus proyectos audiovisuales o escénicos, ¿hacia dónde se expande el horizonte creativo de Eugenia Mosca en el futuro cercano?
A corto plazo, el foco está en el 13 de noviembre que sale Miles de flores, el primer sencillo, y le van a seguir Mi casa y Cigarro del insomnio. En lo audiovisual, está en camino un largometraje dirigido por Alexia Obeide, que coescribí con ella y que tengo el honor y el sueño cumplido de poder protagonizar. Y a más largo plazo, sueño con un concierto que sea casi una obra completa, donde la música, la imagen y la puesta dialoguen todo lo que puedan dialogar. El horizonte creo en definitiva, es seguir mezclando.
Para cerrar, si tuvieras que elegir una canción —propia o de algún otro referente— que condense de forma cabal tu estado presente y tu sensibilidad artística hoy, ¿cuál sería y por qué?
Fa qué difícil y siento que estoy siendo muy cliché conmigo misma y repetitiva, pero creo que elegiría así rápidamente La noche de Juana Aguirre, porque tiene algo de la experimentación que convive con lo más sútil quizás. Me identifico con esa forma de crear climas más experimentales donde se generan estados. Es el tipo de música que me inspira a seguir buscando.



