Entrevista exclusiva a Martin Rosito

“A lo largo del 2020 Martín Rosito presentó Razones de fuerza mayor, su primer disco solista. Lo hizo de una manera muy particular y ambiciosa para lo que estamos acostumbrados: lanzó seis singles a modo de adelanto, y cada uno salió acompañado de un video; en tan solo seis meses presentó cuatro video clips y dos lyric videos. Logró así impulsar su carrera solista demostrando determinación ante la adversidad, poniéndole cuerpo a su obra porque hay razones de fuerza mayor que lo empujan a la conquista.

Este 2021, será el año de poner en movimiento su música. En ese camino, Martín Rosito sigue presentando parte de lo que fue su show en la emblemática Sala Camacuá. El show tuvo una puesta en escena muy potente con una banda conformada por 7 músicos en el escenario y la participación de Garo Arakelian como invitado principal. “

Fuente: We Producciones

¿Cómo arrancaste con la música?

Tengo pruebas de que a los 4 o 5 años con mi hermano mellizo (Adrián) ya grababa canciones de niños en los cassette de antes, pero sería muy pretencioso decir que eso era empezar con la música. Sí creo que esos momentos dejan huella en alguna parte. Luego en la escuela siempre estuvo en los coros, pero no recuerdo vivirlo como algo que me apasionara, porque estaba en lo curricular, bajo el manto de lo obligatorio. Pero pasaba las pruebas de admisión porque afinaba. El verdadero arranque fue con 14 o 15 años que me decidí en ir a clases de guitarra y ahí en seguida los profes me decían que aprendía rápido, y sobre todo recuerdo que me reconocían el oído para sacar las canciones y reconocer las notas y armonías. A partir de allí tuve intentos de banda que siempre, por una cosa u otra, fallaba, generalmente nos faltaba un bajo. Me frustraba mucho no poder agarrar andamiaje con eso. Siempre estábamos mi hermano Adrián y yo. Luego en 2014, me presenté en un concurso de cantautores en España, y tuve la suerte de ganar. Eso me ayudó a impulsarme a lo más profesional.

“¿Quiénes son?” es un video grabado en vivo en la presentación de  “Razones de fuerza mayor”, ¿cómo fue el proceso de creación de este primer disco?

El proceso fue la vida misma, ya que las canciones vienen de experiencias de los últimos 6 años. Estuve viviendo en España en 2015 y 2016 y allí me llevaba una libreta para todos lados e iba escribiendo versos. En los años posteriores fui puliendo letras y melodías. La creación de las canciones es lo mejor, porque la composición te hace revivir cosas y sobre todo entenderlas. Incluso hay cosas que solo se explican con canciones. El proceso de grabación fue mas tortuoso, porque hubieron intentos fallidos. Soy muy exigente con lo que busco y con quienes me acompañan. Por suerte aparecieron dos personas fundamentales para este disco: Garo Arakelián y Gerardo Alonso. Con Garo me junté debido a un taller de composición que él tiene, y lo hice por curiosidad, y fue tremendo como juntos encontramos nuevas vías a mi forma de escribir. Y Gerardo Alonso fue el productor musical. Me interpretó mejor que nadie y consiguió hacer sonar el disco a un nivel nunca pensado.

Para los que no te han escuchado aún, ¿Cómo definirías tu música?

Me resulta difícil definirlo, porque en cuanto a género o estilos, creo que le corresponde más a los críticos musicales. A mí me gusta hacer canciones que me arañen por dentro. Es como la pauta que tengo. Me cuesta y no me gusta escribir canciones sobre cosas cercanas pero que no me hayan desarmado en algo. He intentado escribir sobre historias cursiosas, que para cualquiera son ideales para hacer una canción, pero no puedo porque no me “quemó” lo que viví. Le dedico mucho a las letras, me puede llevar varios meses, porque a veces las experiencias se comprenden en esa búsqueda y se resignifican. Por ejemplo, con Superhéroes, empecé con la idea de escribir una canción basada en la historia de mi padre (se vino siendo muy niño de Italia, donde vivía en un pueblo con muy pocos recursos) pero mejorándola. Él se vino sólo y Superhéroes narra la historia como si mi padre hubiera tenido un amigo que lo acompañara en la locura de irse del país, a salvar su vida, siendo tan chico. Luego al escribirla entendí que también estaba escribiendo sobre mi historia y la de mi hermano. Mi padre no tuvo lo que yo sí, alguien con quien animarse a embarcarse en aventuras.  En definitiva, el mayor viaje para mí son las letras.

Sobre lo musical, tengo una veta muy pop/rock, que es a donde va este disco, sonando muy poderoso en muchos pasajes. Con este disco quise resaltar eso. Mi primer influencia no es Sabina, sino La Renga, la banda argentina de rock pesado. Me gusta mucho los solos o punteos de guitarra e incluso a veces me gusta componerlos.

Pero ahora pienso a veces en que mi próximo disco se tiene que ir al otro extremo, de la canción cálida a guitarra y voz, que represente más el alma de la canción.

En estos momentos pandémicos en donde uno suele tener algo de nostalgia y recordar viejos buenos momentos, ¿Cuál fue la experiencia que más te marcó en tu carrera musical?

Muchos, la gente recuerda mucho cuando canté con Sabina. Es difícil que otro momento supere eso, porque incluso hoy, tomando distancia, lo veo como algo surrealista: Sabina no suele hacer eso de invitar a desconocidos a cantar, incluso no es de tener muchos invitados en sus conciertos. Aparte yo tenía 0 experiencia en escenarios. Pero lo que mas me marcó fue la noche que me subí a cantar en el concurso en Úbeda (fue anterior a lo de Sabina). Nunca había cantado para público, mi primera vez fue esa, para 200 personas en otro país y en un concurso. Mas alla del premio que me dieron, la sensación al estar cantando fue tremenda. Estaba materializando el sueño de pibe que cantaba para la pared de su casa por timidez. Y lo estaba haciendo con soltura, sin morirme de nervios. Eso me marcó porque me dejó la enseñanza gigante de lo importante qué es arriesgarse y trabajar (estuve 1 mes y medio ensayando todos los días con un profe de canto).