Patricia López: Mujeres de Iberoamérica en el Jazz

Por Julia Guerriero.

¿Cómo nació Mujeres de Iberoamérica en el Jazz en el contexto de la pandemia?

Lo primero que fundé en pandemia fue una organización sin fines de lucro llamada «Worldwide Sax Alliance» (www.worldwidesaxalliance.com). 

Este proyecto consistió en contactar a varias/os colegas (principalmente saxofonistas), que fui conociendo a través de varios de mis viajes al exterior. 

En ese entonces, lo primero que organicé fue la celebración del Día Internacional del Jazz (30 de abril) a través de un concierto online con diez saxofonistas de distintos países durante cinco horas. La propuesta tuvo mucho resultado, con un streaming de música en vivo —a distancia— y con diversidad de oyentes de distintos lugares.

Esta primera experiencia me dio impulso para seguir organizando actividades mensuales online que involucraran a grandes artistas, por medio de master classes, entrevistas y álbum reviews, y continué produciendo actividades a lo largo de todo el año.

Al mismo tiempo, me surgió la idea de crear un proyecto más local y con foco en las mujeres, por lo cual creé el colectivo «Mujeres de Iberoamérica en el Jazz». En este caso, mi propuesta era convocar a colegas mujeres de la región, que haya compartido algún proyecto o que me inspirara su arte. 

Y en el comienzo convoqué a Luz Cuadros (Chile), Ingrid Feniger (Argentina) y Lucía Boffo (Argentina), con quienes realizamos el primer proyecto y obtuvimos el apoyo de Ibermúsicas para participar del Festival «Washington Woman in Jazz» (USA) modalidad virtual.

Este Song Book reúne músicas de distintos países latinoamericanos. ¿Qué cosas sentís desde tu lugar que las unen más allá de las fronteras? ¿Cómo fue el proceso de seleccionar las composiciones que forman parte del libro?

El colectivo fue creciendo a medida que fuimos expandiendo nuestros objetivos y sumando a colegas que resonaran con nuestra misión principal: fortalecer lazos artísticos, realizando proyectos en conjunto. Posteriormente, los objetivos del colectivo fueron direccionándose para concretar nuevos proyectos que prioricen la creación autoral en la región con foco en la mujer compositora, entonces las integrantes tenían que ser compositoras o estar creando su música.

En la actualidad, las integrantes de Mujeres de Iberoamérica en el Jazz somos: Rosse Aguilar, Fernanda Lagger, Dannah Garay, Gina Savino y Patricia López. Todas somos compositoras y productoras activas en cada país, es decir, estos aspectos son los que nos unen más allá de las fronteras y los que permitieron concretar la publicación del Song Book, entre otros proyectos. 

En cuanto al proceso de las composiciones, cada una eligió tres músicas de su autoría y se las enviamos a Rosse, quien gentilmente se ofreció a unificar los archivos, las tipografías y símbolos, un tremendo trabajo que sin ella hubiera sido muy difícil de organizar. Ella trabaja en la editora «Publicaciones musicales» (Guatemala) y gracias a ellos tuvimos este enorme apoyo para la diagramación principal del libro.

Las partituras del libro las editamos en tonalidad «concert», es decir, no se encuentran transpuestas para ningún instrumento de viento o transpositor.

¿Qué tiene la escena del jazz latinoamericano y en qué se diferencia de los circuitos más tradicionales del jazz?

Puedo hablar de los circuitos de jazz latinoamericanos que conozco en Uruguay, Argentina y Chile, a diferencia del circuito de Jazz en Nueva York o en Holanda. En Uruguay, principalmente en Montevideo y Maldonado, el circuito de jazz es muy chico, si bien hoy en día hay mucho más apertura para escuchar, programar y enseñar este estilo, hay pocos lugares que apuestan al jazz en vivo semanalmente, en relación a la cantidad de músicas/os que hay tocando jazz. También es cierto que son ciudades chicas en comparación a Buenos Aires o Santiago, donde hay muchos clubes de jazz, además de bares o restaurantes que apuestan al jazz en vivo. Pero creo que en Montevideo y Maldonado faltan más espacios para jams de jazz, y ofrecer programaciones con distintos/as artistas. 

En cuanto a Nueva York, está clarísimo que la proporción es muchísimo mayor en cantidad de espacios para tocar y músicos/as que se dedican a este estilo porque forma parte de su cultura, casi proporcional a la cantidad de comparsas o murgas que tenemos en Uruguay. 

Personalmente, Nueva York es el lugar donde más jazz en vivo escuché en una misma noche, donde hay muchísimas propuestas y jams en simultáneo, que a veces no alcanzás a escuchar todo, ni siquiera en tres meses. En cuanto a Holanda, es un circuito más chico que el de Nueva York, pero mantiene mucha actividad con el jazz, digamos que es su «segunda lengua musical» y tienen una conexión muy directa con los músicos/as de de Nueva York. 

El nivel de jazz que se escucha tanto en Ámsterdam como en La Haya es muy similar al de Nueva York y también hay varias jam sessions todas las noches.

Me encantaría conocer más circuitos de jazz de latinoamérica, y sin dudas este colectivo irá concretando encuentros y shows en distintas partes de la región.

Además de tocar y componer, muchas artistas terminan gestionando y produciendo. Desde tu perspectiva, ¿cómo se lleva esa gestión adelante?

Desde los inicios de mi carrera soy autogestiva y no te voy a decir que no es cansador! Más cuando te gusta producir y crear proyectos, a veces no sabés cuándo hay que parar; si es que se puede, jaja 

Creo que el camino independiente, autogestivo y principalmente dentro del jazz, implica un empuje constante, sin muchas ambiciones más que las artísticas y creativas. Al menos en mi caso, yo compongo porque necesito crear, expresar, y comunicar lo que siento, porque elegí este camino desde muy chica y no encuentro otro lugar que no sea con la música. 

Al ver a mis colegas y también del colectivo, noto que es muy similar la perspectiva en la gestión, producción y eso alimenta el propio empuje, porque sentís que no sos vos sola empujando, sino que el medio de la música es un poco así. Me detengo un poco en esto porque sabemos que para las mujeres ha sido más difícil (en términos generales y no sólo en la música), pero venimos trabajando en esta concientización y creo que vamos muy bien. 

Siempre voy a elegir la gestión y producción como camino, porque he concretado muchos proyectos que me han dado muchas satisfacciones, y en este caso, el colectivo es un logro muy importante para mí por lo que venimos co-creando hace 6 años y a distancia (nada fácil), y porque hoy en día logramos editar un hermoso material con nuestras propias composiciones, lo cual me parece un montón para estas épocas.

¿Qué te gustaría decirle a alguien que va a escuchar esta música por primera vez?

El show que estaremos presentando el próximo jueves 28 de mayo a las 20h en Sala Corchea, es una propuesta que integra el jazz latinoamericano con ritmos, tonadas y melodías de distintos países como Colombia, Guatemala, Argentina, México y Uruguay. 

Cada compositora se inspiró en algo distinto para crear, partiendo del lenguaje del jazz como denominador común, pero sin dejar la esencia cultural a la cual cada una pertenece. 

Las músicas que vamos a interpretar junto a Ana Clara Fleitas (teclado) integran el Song Book, y cada una de ellas se destaca por su belleza musical, por melodías que van desde lo complejo hacia lo simple y profundo, con ritmos alternados y mucho swing!

¿Algo más que te gustaría dejarnos para invitar a las personas a la presentación?

Esta presentación es también un acontecimiento importante en la historia del jazz, porque actualmente es el segundo libro que se edita con composiciones de mujeres jazzistas, y es el primero en la región de latinoamérica. Es muy importante que se acerquen a escuchar estas creaciones, a conocer compositoras latinoamericanas y también a acompañarnos en una charla en vivo que tendremos con Angel Atienza sobre el proceso del libro.

Actualmente es muy difícil que sucedan estos eventos, y siempre es muy gratificante contar con el apoyo de la audiencia, aquellos que se detienen a valorizar trabajos colectivos y autogestivos como estos,  que conllevan mucho esfuerzo y dedicación, pero que al final, suceden gracias a la sinergia del público.

CARTELERA

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