Compositora, cantante, guitarrista y docente, Guadalupe Calzada es una de las voces más sensibles y trabajadas de la nueva canción uruguaya. Con una formación que cruza la Escuela de Música con la escuela de la calle y el cancionero popular que escuchó toda la vida, la artista dio un paso clave en su carrera con la salida de Abrir (2025, Bizarro Records), un primer disco de estudio que llevó un proceso lento de maduración y que definió su presente profesional. De cara a su próxima presentación en la Sala Verdi dentro del ciclo Partículas —donde compartirá fecha con el trío Ninguna Higuera—, Guadalupe repasa el aprendizaje de registrar sus canciones, la forma en que conviven la academia y la intuición, y la belleza de compartir escenario entre amigos.
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Tenés todo el bagaje teórico de la carrera de Música y el trabajo con coros, pero a la hora de hacer tus canciones hay un peso muy claro de la música popular montevideana. ¿Cómo juegan la teoría y la técnica cuando te sentás con la guitarra a componer desde un lugar más intuitivo?
En realidad creo que son procesos indivisibles, no es que por un lado va la música popular y por el otro todo lo que pueda haber adquirido de la academia, sino que son caminos que se cruzan y se complementan. Creo que el peso de la música popular montevideana en mis canciones se debe más que nada a que es lo que escuché toda mi vida y lo que formó principalmente mi sensibilidad musical hasta los 18 años, que empecé a escuchar otras músicas con más atención. Haber estudiado tanto en la facultad como con maestros y maestras en el ámbito popular siento que me ha dado más herramientas para desenvolverme musicalmente a la hora de componer. Los espacios pedagógicos siempre han potenciado mi curiosidad y me han llevado a conocer sonidos nuevos y luego poder trabajar con un lenguaje amplio.
En 2025 editaste Abrir, tu primer trabajo discográfico de estudio a través de Bizarro Records. A la distancia de su lanzamiento, ¿qué puertas sentís que abrió este álbum en tu camino creativo y cómo han ido resignificándose esas composiciones al llevarlas al formato en vivo?
Fue un paso enorme, y el título funcionó de manifiesto. Yo tenía muchas ganas de registrar y compartir esas canciones, que ya venía tocando hace tiempo, entonces el disco tuvo un proceso de leudado muy lento que enriqueció mucho la música en el correr del tiempo.
Hacer un disco fue uno de los aprendizajes más grandes de este último tiempo, en cuanto a lo musical pero también en cuanto a la gestión de un proyecto. Tratar de llegar a un lugar de conformidad con lo registrado requiere de mucha paciencia, mucho trabajo y un enfrentamiento con tu propia obra, que es un viaje. Creo que ese proceso significó tremendo crecimiento en mi camino. Al ser la primera experiencia es un salto al vacío pero tiene lo rico de que nunca lo hiciste, entonces todo es nuevo y a veces ahí es donde más aflora la creatividad, cuando hay un camino por trillar. Cuando salió a la luz creo que me abrió una etapa profesional diferente, de tocar más y enfrentarme a otros desafíos.
El ciclo Partículas propone una fecha de cruce donde tu universo sonoro se va a encontrar con la propuesta de Ninguna Higuera. ¿Cómo recibís la oportunidad de habitar este espacio de intercambio y qué clima o paisaje poético buscás construir en el escenario esa noche?
Me parece una instancia hermosa. Creo que musicalmente estamos muy cerca, además de que tenemos un vínculo de amistad muy estrecho. Soy una acérrima escucha de las higueras desde que empezaron, y es un proyecto que me inspira mucho, desde las composiciones, interpretaciones, y manera de trabajar. Ambos proyectos tenemos un respeto enorme por el hecho musical y creo que así va a ser demostrado en la sala verdi.
En cuanto a la raíz de tu sonido y tu lenguaje como compositora e intérprete, ¿cuáles han sido esas grandes referencias del cancionero popular, poetas o maestros que sirven como faro e inspiración constante en tu recorrido?
Todo el cancionero popular latinoamericano me ha influenciado desde que tengo memoria, y más específicamente la música uruguaya. Por nombrar algunos, Cabrera, Jaime, Mariana son autorxs que he escuchado toda mi vida y a lxs que siempre vuelvo. Hoy en día escucho mucho la música que andan haciendo mis colegas de la vuelta, que también me inspira enormemente.
Para cerrar, si tuvieras que invitar a quienes leen esta nota a adentrarse en el universo de Abrir a través de una canción que sintetice tu presente artístico, ¿cuál elegirías y por qué?
Me es imposible sintetizar mi “presente artístico” en una canción, jaja. Mi presente artístico son los encuentros musicales que tengo todos los días con alumnxs, colegas, coreutas, los ensayos, las canciones que me muestran mis amigxs, las que yo le muestro a ellxs, los conciertos a los que voy, la música que voy conociendo, es infinito. Para conocer Abrir, les invito a escuchar el disco completo, o a venir el 10 a la verdi a escucharnos 🙂



