Entrevista a Julia Wels

Por Julia Guerriero.

Pasaron tres años desde tu último show. En una época donde convivimos con lo inmediato y pareciera que hay que estar publicando o tocando todo el tiempo, vos elegiste otro ritmo para cocinar tus procesos creativos desde «Mudar la forma». ¿Qué estuvo pasando en esa cocina que nos puedas contar?

La vida misma. Saqué un disco que implicó mucho de mí y, cuando lo vi publicado, me generó procesos internos que no me esperaba.

La música es una puerta enorme hacia la vulnerabilidad. Cada tanto salía alguna canción, luego pasaba tiempo y quizás retomaba con otra idea. En esas idas y vueltas recolecté mucho material y estoy con ganas de trabajarlo y sacarlo a la luz.

«Una noche en casa» es un título que dispara muchas imágenes, además de que has vuelto a este concepto tanto en shows (mi ksa tu ksa) como también canciones. ¿Cómo surge este concepto transversal a toda tu vida artística?

Hay muchos planos en los que el concepto de hogar me interpela. Para mí, jamás fue un lugar puramente físico sino un punto de calma; puede ser donde vivís, el cuerpo que habitás, una persona o un pensamiento.

Cuando uno abre las puertas de su casa, expone mucho de sí mismo. El montón de vinilos y CDs heredados, las cosas esotéricas, mi escritorio lleno de cosas mezcladas entre mi trabajo diario, cosas de música.

Los espacios hablan de quiénes somos y de la perspectiva que tenemos del mundo. Yo quiero compartir mi música con la misma intención con la que invito a un amigx a casa a tomar un mate con bizcochos.

Tu proyecto con Lxs Efímerxs es particular. La banda cambia, los formatos cambian, los conciertos también. ¿Qué lugar ocupa hoy esa idea de lo efímero para vos? 

Al principio surgió como una idea de mi hermano, que me iba a acompañar en guitarra en mi primer toque sabiendo que esa formación iba a mutar. Con el tiempo, el concepto cobró muchísimo más sentido y encajó en todos lados: en los cambios de formación adaptados a cada show, en mi concepción de la música y en mi propia forma de ser.

Está en la dualidad de publicar una canción para que perdure en el tiempo y, a la vez, dar un show donde lo único que importa es el instante. Tengo una fijación con la música como experiencia. Por ejemplo, el formato físico de “Mudar la forma”: un fanzine escrito, ilustrado y producido por mujeres que cuenta una historia de ficción donde cada capítulo dialoga con una canción del disco. Busca que la experiencia de escuchar el disco sea mientras lees, o intercalando texto-canción, pero te propone un plan.

Mirando el recorrido del proyecto desde una perspectiva de bosque, desde los primeros escenarios hasta hoy, ¿qué descubriste sobre vos haciendo música que se ha mantenido en el tiempo?

Creo que se mantiene el afán de dar, de entregar la música a través de este concepto —hasta religioso— llamado ofrenda. Mi hermano, Mateo Roswell, también músico, una vez me dijo que él buscaba que la canción fuese honesta. Me pareció un buen criterio cuando se trata de dar algo a los demás.

Sin spoilear demasiado lo que viene, ¿Qué nos podés contar que se viene en esta nueva etapa?

Estoy trabajando mucho en el ejercicio de la composición. Hace unos meses empecé un taller de composición con Delfina Campos y me ha abierto mucho la cabeza. Me hizo mejorar mucho la conciencia desde la que elijo de que forma son las canciones o cómo trabajarlas. Así que se viene nuevo material, desde nuevos enfoques y con más herramientas. También hay una puesta en escena un poco más teatral.

Para cerrar: si «Una Noche en Casa» fuera una escena de una película y no un recital, ¿qué estaría pasando en esa escena?

Sting sonando en Spotify, 6 PM, luces cálidas, un café, la estufa a gas prendida. Es un living, hay amigos que van entrando a escena con sus instrumentos y tocamos canciones de “Mudar la forma

Julia y Lxs Efímerxs se presentarían el jueves 9 de julio en la Sala Corchea.

CARTELERA

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