Verluz y La Groove Machine unen fuerzas

El próximo sábado 12 de septiembre, el Centro Cultural Artesano y la Sala Lazaroff presentan una nueva fecha del ciclo De Local, una iniciativa que pone en primer plano a la escena emergente de los municipios F y G. La noche reunirá dos universos sonoros en un mismo escenario: el viaje íntimo, sensible y de autor de Verluz, junto a la potente descarga de funk, candombe y pachanga bailable de La Groove Machine, en una celebración colectiva del talento y la identidad barrial.

De Local es un ciclo pensado para poner en valor la música que nace y se gestiona en los municipios de la ciudad. ¿Qué significa para ustedes jugar justamente «de locales» en salas de esta relevancia y qué valor le encuentran a estos espacios de encuentro descentralizados?

Verluz: Para mí tiene mucho valor que existan espacios que acerquen la música a los distintos barrios y municipios de Montevideo. Que una propuesta pueda circular y encontrarse con públicos diversos, no solamente en los circuitos más habituales, genera otras posibilidades.

Además, tocar “de locales” tiene algo muy lindo: sentir que la música también pertenece a esos territorios y que las salas se convierten en lugares de encuentro para quienes viven allí. Que Resonante pueda seguir circulando de esta manera es una oportunidad muy importante para el proyecto.

La Groove Machine: Para nosotros es muy importante porque somos una banda que tiene mucha raíz en el barrio. Prácticamente no usamos salas de ensayo y nos acostumbramos a juntarnos en la casa de alguno de nosotros para ensayar, incluso para grabar y producir. La banda nació así y así seguimos funcionando. Si bien en el grupo tenemos integrantes de distintos barrios, e incluso algunos que provienen de otra ciudad como Treinta y Tres, mantenemos ese contacto con lo local y barrial en todo momento.

Eso también se refleja en nuestras canciones. Nuestras letras están muy ligadas al lenguaje y a las historias del barrio, porque es parte de lo que somos. A veces aparecen refranes populares, expresiones cotidianas o incluso personajes ficticios que nacen de ese imaginario barrial.

La verdad es que se hacen muchas cosas en los barrios y a veces uno ni se entera. Celebramos esta idea de mostrar lo que se hace en cada lugar y darle relevancia a lo local. Tocar en estas salas es una maravilla. Están muy cerca de la gente y además están súper equipadas, con todo lo necesario para desarrollar espectáculos de gran nivel. Las dos salas están preciosas y estamos muy contentos por la oportunidad de tocar por primera vez en ellas.

Verluz, tu propuesta se construye desde una fuerte búsqueda expresiva, donde la letra y los climas emocionales son centrales. ¿Cómo fue trasladar esa intimidad del formato canción a una banda completa para sostener ese viaje en vivo?

Resonante nació muy ligado a la canción y a una necesidad bastante íntima de expresar determinadas experiencias. Llevarlo al vivo con una banda implicó justamente ampliar ese universo sin perder esa intimidad.

Los arreglos y la presencia de los músicos permiten que cada canción cobre otras dimensiones y diferentes intensidades. Hay momentos muy introspectivos y otros mucho más expansivos. Me interesa que el público pueda entrar en ese recorrido emocional, pero también vivirlo desde el cuerpo y desde la energía del vivo.

La banda aporta mucho a eso: las canciones dejan de ser solamente algo que yo cuento y pasan a convertirse en una experiencia compartida entre quienes estamos arriba del escenario y quienes están escuchando.

La Groove Machine cruza el funk, el disco y el soul con el candombe y la cultura montevideana. ¿Cómo nace esa fusión de la «pachanga funk» y de qué manera la puesta en escena y la estética ayudan a transformar el show en una fiesta?

La “pachanga funk” nació casi como una broma, a partir del nombre de una canción, pero con el tiempo nos dimos cuenta de que podía definir bastante bien lo que hacemos. Buscamos tomar del funk su alegría, magnetismo, brillo y color, pero también su riqueza y complejidad musical, que siempre es una referencia para seguir refinando nuestra música. A la vez, es fundamental para nosotros encontrar una identidad propia. El candombe, como parte de nuestra idiosincrasia, tiene una influencia muy importante en nuestra música, pero también incorporamos elementos del disco, el soul, el rock, el reggae, el pop y otros géneros, siempre buscando mantener un espíritu alegre y optimista.

La puesta en escena acompaña esa búsqueda: el movimiento, la estética, el brillo y el color se combinan con la música para generar una experiencia festiva y bailable. La idea es que cada show sea, justamente, una fiesta.

Aunque manejan intensidades y búsquedas distintas —de la introspección a la pista de baile—, ambas propuestas comparten escenario en una misma fecha. ¿Qué creen que se genera cuando se cruzan dos públicos y dos sonoridades tan diferentes en una sola noche?

Verluz: Para mí es un honor compartir escenario con La Groove Machine. Es una banda que admiro muchísimo, me parece un tremendo bandún y me encanta su propuesta. Justamente creo que lo más lindo de estas instancias es poder encontrarnos entre músicos y artistas, compartir escenarios e intercambiar miradas, energías y formas de hacer música.

Aunque nuestras propuestas tienen búsquedas e intensidades diferentes, creo que ahí también está lo interesante: que podamos encontrarnos desde esos lugares distintos y que el público tenga la posibilidad de acercarse a dos propuestas que quizás de otra forma no escucharía en el mismo contexto.

Me encanta esa idea de hacer comunidad con otros artistas, compartir, cruzarnos y generar nuevas experiencias a partir de la música. Creo que eso también es parte de lo que hace que estos ciclos tengan tanto valor.

La Groove Machine: Siempre es algo muy especial compartir con otros músicos. Se aprende y se sacan cosas de todo. Nos entusiasma muchísimo poder compartir con la propuesta de Verluz. Si hay dos estilos o sonoridades diferentes en una misma noche creemos que eso justamente le aporta más riqueza y color. Está todo dado para que esa noche transitemos por una buena variedad de emociones.

También hay algo muy bueno y es que esto genera una oportunidad muy valiosa para compartir públicos. Para abrirnos paso con públicos nuevos. Eso siempre es algo que se valora mucho.

Para la gente del barrio y de todo Montevideo que esté leyendo la nota, ¿con qué se va a encontrar el público que se acerque este sábado 12 de septiembre?

Verluz: Se va a encontrar con una noche muy diversa, con dos propuestas que tienen identidades diferentes pero que comparten las ganas de encontrarse con el público y hacer del vivo una experiencia.

En mi caso voy a estar presentando Resonante, recorriendo las canciones del disco y también compartiendo algunas cosas nuevas que estoy trabajando. Es una propuesta que tiene distintos climas e intensidades, con momentos más íntimos y otros de mucha energía y movimiento.

La invitación es a venir con los oídos abiertos, dejarse llevar y disfrutar del encuentro.

La Groove Machine: Se van a encontrar con un show de alta performance, estética cuidada y sonido impecable. Con una presentación que será una celebración llena de música, ritmo, brillo y alegría.

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