Juan Mariño en Sala Magnolio

Llevar un disco al vivo siempre implica una traducción particular, más aún cuando hay canciones que el público nunca escuchó en directo. ¿Cómo viene siendo ese desafío de trasladar el estudio al escenario con la banda completa para esta presentación en Magnolio Sala?

Todo show en vivo es un gran desafío y más cuando es una presentación de disco, que conlleva todo un pienso estético y un universo sonoro específico.

Desempoderando las cabras“ es un disco que tiene mucha instrumentación, arreglos percutivos y un lindo trabajo de producción. Llevarlo al vivo viene siendo un lindo desafío.

Luego de varios meses de presentar las canciones en vivo en diferentes formatos, con la banda fuimos viendo qué arreglo quedaba más cómodo para cada instrumentista. Empezamos a trabajar con pistas para poder cubrir esos arreglos restantes que tiene el disco y que le dan “la onda” a cada canción. Luego sumamos los tambores al vivo para terminar de darle el toque orgánico al show. Actualmente estamos en la etapa de ultimar detalles, repasar una y otra vez el set para agarrar ese “calorcito” que la banda necesita en el vivo.

”Desempoderando las cabras” marca un quiebre respecto a “La rebelión de los picaflores». Mirando en perspectiva todo el proceso, desde la gestación hasta su salida, ¿cómo viviste en lo emocional esta etapa y qué diferencias encontrás entre ambos discos, tanto en lo humano como en lo técnico?

Definitivamente Cabras marca un quiebre muy grande respecto a Picaflores. Por un lado, desde lo personal/emocional, por otro lado, desde lo técnico y profesional del proceso mismo de creación.

En cuanto a lo emocional y personal, son discos que nacen de procesos distintos de vida y eso, inevitablemente, se ve reflejado en la música, las letras, la madurez. “La rebelión de los picaflores“ nace como todo primer disco solista luego de una carrera en formato banda. Es decir, un músico con una identidad sonora establecida en una banda de 10 años como lo fue Emisión, pero sin identidad propia que se vea reflejada en su primer disco. A su vez, es un disco post-pandemia en donde la pérdida de mi madre se atravesó con un nuevo amor de pareja, y la separación definitiva de la banda Emisión. Todo eso fue Picaflores, mucha cosa pasando en el mismo momento. A nivel técnico, Picaflores nace de una serie de ideas que estaban en un cajón, que fueron a un estudio y así como estaban se grabaron, mezclaron y lanzaron; sin mucho pienso estético ni proceso de producción previa.

“Desempoderando las Cabras” es un disco con algunos años de terapia previa. Me gusta decir esto porque es un disco que llega a los cinco años posteriores a la pérdida de mi madre, tres años posteriores a mi última ruptura amorosa y cinco años luego de la separación de mi banda de la adolescencia. Esto es, canciones maduras, un disco pensado, emociones ordenadas, muchos duelos en el medio. Técnicamente Cabras es de los procesos profesionales más interesantes en los que estuve. Año y medio de producción artística previa junto a Diego Janssen, que terminan gestando 5 canciones y 3 cartas con un sentido estético pensado y una línea técnica definida. También, el pienso posterior de su difusión, marketing y promoción le dio a Cabras un vuelo mayor que ha repercutido en más oídos cantando las canciones.

Esta fecha da inicio a un recorrido que te llevará por Argentina y Brasil. ¿Cuál viene siendo tu estrategia para encarar esta etapa de internacionalización y cómo proyectas el desembarco de tu música en otros mercados de la región?

La Sala Magnolio es el cierre de una etapa preciosa y a su vez el comienzo de otro camino que se abre. El show cierra un año de promoción a full del disco Cabras, escenarios recorridos con la banda que me acompaña y defendió las canciones en vivo, como también un proceso emocional interesante que acompaña al propio disco.

Por otro lado abre una nueva puerta. Nuevos horizontes a donde llevar y compartir mi música, escenarios que me abrazaron allá en 2022 y 2023 que nuevamente abren sus puertas expectantes del nuevo Juan Mariño y sus cabras. La Patagonia, Córdoba, Buenos Aires, Porto Alegre, y seguro alguna ciudad más serán los destinos de esta nueva gira que empieza de a poco a despedir el disco Cabras, para darle comienzo al tercer disco en solitario.

A nivel estratégico se viene trabajando hace varios años en algunos países y ciudades específicas. Argentina es una plaza de mercado enorme, cercano y que vengo regando desde 2015 allá con Emisión. Desde 2022 que vengo trabajando mis canciones solista en Buenos Aires, en 2025 conocí Córdoba y Rosario (Santa Fe) y me recibieron muy cariñosamente. Brasil me ha abierto sus brazos con el respeto y cariño que los caracteriza; desde 2022 viajo con mi música por Porto Alegre, Florianópolis y ciudades cercanas a compartir candombe y otros ritmos. Volver a Porto Alegre y proyectar nuevos horizontes en Brasil es seguir trabajando una línea de desarrollo interesante con el equipo. La tercera plaza interesante es Chile, que en 2024 tuve mi primera experiencia en el MICSur en Santiago de Chile, en 2026 mi primera gira musical en Osorno, Sur de Chile, y quizá próximamente se abran nuevas puertas.

Para quienes aún no se adentraron en tu universo sonoro, ¿qué canciones sentís que resumen mejor tu esencia actual y qué les dirías para invitarles a ser parte de esta noche en Magnolio Sala?

Siempre es lindo invitar a todos y todas a escuchar música, a disfrutar del arte y fomentar el encuentro. Más allá de la expectativa de lo que vayan a escuchar, o cómo pueda venderlo, escuchar música y consumir cultura HOY es un acto de rebeldía y defiendo eso.

“Candombe Malvón”, “Amor de arena”, “Pa qué te voy a decir?”, e incluso “Dale play” e “Incertidumbre” siento que son esas canciones que hoy me definen. Un universo sonoro que coquetea entre el amor, el desamor, los acordes y armonías menores pero con melodías alegres y quizá pegadizas. Cantos a modo de mantras que algunas veces conectan con quienes lo escuchan, riffs simples pero con la identidad Candombe Beat/Blues, y letras que siempre dejan algo más de lo que se escucha.

Esto soy (o creo que soy), un universo sonoro y artístico que mixtura ritmos, armonías e ideas en distintos momentos de la vida. Algunos momentos más alegres que se acompañan de acordes mayores, algunos más introspectivos que culminan en canciones como Cabras, otras veces un poco más reflexivo que abre la línea de armar 3 poemas y besar el amor con rosas.

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CARTELERA

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