Compositora, multiinstrumentista y artista multidisciplinaria, Charlie Cromo se ha consolidado como una de las voces más frescas e inquietas de la escena independiente rioplatense. Tras el lanzamiento de su EP Medias Negras el pasado 14 de mayo, la música nacida en Madrid y criada en el Rincón del Pinar continúa expandiendo un camino que combina el trabajo con su banda junto a Eugenia Leal y Aitana Nassutti, participaciones con referentes como Juan Wauters y Paul Higgs, y creaciones para danza contemporánea.
El pasado 14 de mayo lanzaste tu EP Medias Negras. ¿Qué búsquedas conceptuales y sonoras definen a este proyecto y qué significa para vos haberlo sacado a la luz en esta etapa de tu carrera?
En este último lanzamiento me enfoqué en lugares que ya había recorrido, pero no profundizado, tanto en lo sonoro como conceptual. En mi música el contrapunto entre la oscuridad y el humor siempre estuvo presente, pero esta vez creo que es desde un ángulo más introspectivo. En lo musical, el sonido de banda está más presente todavía, ya que la batería, bajo y guitarra lo grabamos en vivo, cosa que nunca había ocurrido. De hecho, es el primero de mis discos que grabo con la banda que me acompaña desde 2022. Creo que este trabajo es muy representativo de mi crecimiento, es una buena foto.
Además de tu camino solista, participaste componiendo y tocando en vivo para la obra de danza contemporánea IDENTIKIT de Andrea Arobba. ¿Qué fue lo más enriquecedor de encarar un proceso interdisciplinario y cómo dialoga el lenguaje del movimiento con tu forma de hacer música?
Fue muy interesante porque ejercí la música desde un lugar muy diferente al que estoy acostumbrada. Ni siquiera hacíamos canciones. Eran sonidos, sentimientos, atmósferas, que tenían que ayudar a algo mayor; la obra, la danza. Cuando se toca en una banda hay que escuchar a la otra persona, siempre estar atenta, y en IDENTIKIT tenía que estar atenta a la banda y a los bailarines, porque sino les dejábamos tirados. Éramos agentes. Me gustan todos los lugares desde donde se puede hacer música, por lo tanto fue una muy buena experiencia.
Junto a tus amistades suelen definir el sonido del proyecto bajo etiquetas como «zombie punk» o «blues psicodélico centennial». ¿Cómo explicarías la esencia de esas definiciones y de qué manera sintetizan la estética de tus canciones?
Creo que nacen de una necesidad de escapar del momento incómodo de no saber bien que responder cuando me preguntan qué género hago. Algunas cosas no hay que explicarlas. Me gusta decir eso, y que la persona se haga el cuento en su cabeza y después venga y escuche y entienda lo que quiera. La parte de zombie punk creo que es como un Frankenstein, música hecha con muchos pedacitos de distintas cosas, y además porque es medio terrorífica y un poco irreverente a veces. Lo de blues psicodélico centennial, porque me gusta pensar que los géneros que hacemos los hacemos a nuestra manera, a nuestra época.
A lo largo de estos años has producido junto a Paul Higgs, tocado como instrumentista con Juan Wauters o Lucía Schellemberg y compartido banda fija con Eugenia Leal y Aitana Nassutti. ¿Cuánto de tu sonido nace del cruce colectivo y qué aprendés al habitar tantos roles dentro de la escena?
Me parece que es probablemente lo más importante de hacer música, aprender a compartir con otras personas, ver y ser vista. Como ya dije, me gustan todas las formas de hacer música, así que me divierte a veces ser cancionista, a veces bajista, a veces guitarrista, tener que amoldarme al lenguaje de otra persona para aportar algo a su música. En lo colectivo las ideas en mi cabeza se hacen realidad, y es más divertido.
Cierto misterio y honestidad creo que están presentes en todos mis trabajos. La parte más rock, está, quizás más funkera, y la parte más introspectiva, acústica también está. Creo que se le añaden más capas a la misma cosa, porque soy la misma persona solo que con un poco más de tiempo existiendo.
El próximo 11 de septiembre a las 21:00 horas vas a estar presentando oficialmente Medias Negras en El Chamuyo. Para quienes están leyendo esta nota, ¿qué les dirías para invitarles a acompañarte y vivir la experiencia de este nuevo universo en vivo?
Les diría que este show no va a ser como ninguno que hayamos hecho, que las canciones van a estar en su mejor versión y también en versiones inesperadas, que van a haber muchas músicas invitadas excelentes y no diría nada más porque hay que respetar el misterio y la presencialidad. Nos vemos ahí!




