Por Julia Guerriero.
Cuando hablamos de Alfonso Letier, hablamos de un artista versátil que está en constante evolución entre géneros musicales. ¿Cómo describirías quién es Alfonso Letier para quienes te están conociendo por primera vez?
Mi proceso como artista ha sido bastante cambiante. En un momento pensé que eso jugaba en contra, pero hoy siento que lo inclasificable se convirtió en un sello —hay algo positivo en que siempre exista ese factor sorpresa de qué voy a hacer después. Para mí la música es un proceso interno donde me voy descubriendo con cada canción y cada etapa, y donde puedo ir mostrando facetas mías que todavía faltan mostrar.
Vengo de La Cruz, un pueblo chico del interior de Uruguay, donde crecí escuchando cumbia y folklore. Pero al mismo tiempo me llegaban referencias pop de otro mundo completamente distinto: Lady Gaga, Lana Del Rey, Britney. Dos universos que no deberían convivir, pero que en mí convivieron desde siempre. Creo que ese choque, entre lo que uno habita y lo que uno consume, es lo que termina marcando mi forma de componer y crear. Nunca terminé de pertenecer a un solo lugar y eso se escucha en la música.
Hablemos sobre tu nuevo lanzamiento, «tanto a<mor» nace de una colaboración entre Uruguay y España. ¿Cómo surgió el encuentro con SONAO y qué los llevó a trabajar en conjunto?
Fue algo muy espontáneo. Spotify me sugirió una canción de SUSX, que es integrante de SONAO, lo seguí en Instagram y empezamos a conversar hasta que surgió la idea de hacer algo juntos. No hubo un plan previo ni una estrategia, surgió de un lugar muy genuino de querer hacer algo juntos. El proceso de composición fue casi un juego, nos divertimos haciendo el tema y sentimos que esa honestidad se siente cuando lo escuchan.
La canción plantea dos formas muy distintas de vivir el enamoramiento: la entrega total y el sobrepensamiento. ¿Cómo es esta tensión dentro del universo de la canción?
Hay algo universalmente humano en esa tensión: la diferencia entre quien se entrega y quien analiza. Uno de los dos vive el amor en presente, casi sin filtro, con todo el cuerpo. El otro lo vive desde la cabeza, siempre un paso atrás, siempre preguntándose si es real, si dura, si conviene. Esa tensión está presente también en la producción: mi forma de cantar y la de SONAO, más filtrada, se contradicen y se fusionan al mismo tiempo. Hay partes donde la voz está tan procesada que ya no se entiende que soy yo —como en el final— y eso me parece interesante: que prime la narrativa de la canción por encima de quién la está cantando.
Musicalmente, «tanto a<mor» combina house, pop latino y electrónica. ¿Cómo fue el proceso de encontrar ese equilibrio entre estos estilos tan diversos?
Fue un proceso sobre todo divertido. La canción empezó siendo un descarte de La Cruz, Vol. I —originalmente era una cumbia— y a partir de ese esqueleto ellos mandaban pistas y yo grababa las voces. Yo tenía ganas de explorar el house desde hacía tiempo, algo que no había podido hacer en proyectos anteriores, y esta canción fue la puerta. Un momento clave fue cuando llegamos a la frase «tanto amor que me duele el corazón» —antes era solo «tanto amor» más romántico. Ese detalle cambió toda la intención: nos dio el pie para que la canción se cerrara muy rápido.
La canción ya está teniendo repercusión internacional, con difusión en medios como Remezcla y Radio 3 de España. ¿Cómo estás viviendo y transitando estas repercusiones?
Me pone muy feliz, es algo nuevo para mi proyecto. Me hace sentir muy agradecido con el proceso pero al mismo tiempo me hace reflexionar de lo difícil que puede ser que pasen la canción en una radio de tu propio país. Me gustaría que más medios uruguayos tuvieran esa apertura para el artista emergente, para el que todavía no es «viral». Creo que estamos acostumbrados a escuchar lo que ya suena, y tiene que haber cada vez más espacios para lo nuevo. Uruguay es un país chico pero lleno de artistas increíblemente talentosos esperando llegar a los oídos adecuados.
El 31 de julio te presentarás en vivo. ¿Qué puede esperar el público de ese show? ¿Habrá sorpresas o una puesta diferente a la que venís desarrollando?
El 31 de julio llego a Sala Corchea con mi banda —Emiliano Aquino en batería y Pollo Diego en guitarras— y la idea es hacer un recorrido por toda mi discografía: desde «No te vi salir» y «Saudade» hasta «La Cruz, Vol. I» y lo más reciente. También voy a adelantar canciones inéditas, así que hay algo para quienes me siguen hace tiempo y algo para quienes llegan recién ahora con «tanto a<mor».
Llevo casi tres años sin subirme a un escenario y eso se va a notar: hay una energía acumulada que solo puede salir ahí. Estamos armando un show con mucho detalle, con fuerza visual y con esa rareza pop que me gusta explorar.
Para cerrar: ¿qué se viene para Alfonso Letier después de este lanzamiento? ¿Hay nuevas canciones, colaboraciones o proyectos en camino?
Hay un álbum en el que estoy trabajando, una mezcla de todo lo que vengo haciendo desde el año 2022 hasta ahora. Las canciones que voy a adelantar en el show son de ese proyecto. La idea es lanzarlo en el 2027. Pero este año voy a lanzar sencillos que no forman parte de ese álbum, para divertirme y conectar desde otro lugar con la música, para que el proceso creativo no se vuelva siempre tan pesado. Quiero que cada canción sirva para ir acercando a la gente a ese mundo que venimos construyendo. «tanto a<mor» es un adelanto de hacia dónde va esa dirección: más oscura, más sensual y más pop, sin perder la esencia de donde vengo.


