Por Julia Guerriero.

¿Qué impulsó la vuelta de La Saga después de estos años?

No hubo un momento puntual. Fue algo que se fue cocinando de a poco. Después de casi diez años cada uno hizo su vida, pero la banda nunca dejó de estar ahí como una conversación pendiente. En algún momento del año pasado nos juntamos a tocar sin ningún plan y nos dimos cuenta de que las canciones seguían funcionando, que el disfrute seguía intacto. Además, nos dimos cuenta de que las canciones se seguían escuchando después de tanto tiempo de estar quietos. La escucha de la banda había crecido sin que hiciéramos nada. No volvemos por nostalgia, volvemos porque todavía tenemos algo para decir arriba de un escenario.

¿Qué es lo que el público se va a encontrar con esta nueva versión de La Saga, en especial en este formato?

Nos van a encontrar tocando en vivo, a un metro de distancia, en un show de rock en un espacio reducido. La idea de arrancar así es tener bien claro quién es la gente que está ahí para reencontrarse con nosotros, quien es la gente que se siente más cerca. Armamos la lista del reencuentro con ese objetivo: poder ir sabiendo quiénes escuchan nuestras canciones, entender que los mueve y que los emociona, y tener juntos una experiencia de disfrute con la energía que nos movió durante tanto tiempo.

WannaClap es un lugar muy interesante dentro del ecosistema musical. ¿Qué fue lo que les llevó a conectarse con este proyecto?

WannaClap es un lugar increíble. Es un espacio que está apostando por la música en todas sus formas: la grabación, la edición, el show en vivo. Además, quienes lo manejan son amigos, nos cuidan y nosotros a ellos. Por eso encaja perfecto en lo que teníamos en la cabeza para empezar a testear de vuelta la emoción del escenario.

¿Qué es lo que viene de material para este 2026? ¿Nos pueden adelantar algo de lo nuevo? ¿Dónde lo podemos encontrar?

Estamos enfocados en la vuelta al vivo y en reconectar con la gente. Venimos publicando canciones completas acústicas en YouTube, filmadas en vivo. Hay material nuevo en el horizonte —un disco entero que todavía no pudo ser tocado en vivo­–. Incluso hay algunas grabaciones y maquetas, pero preferimos por ahora callar y disfrutar del momento y el presente.

¿Algún mensaje que quieran compartirnos?

Gracias por el espacio. Es un honor para nosotros formar parte de la escena del rock uruguayo. A la gente que nos escuchó y que nos siguió escuchando durante estos diez años, o que nos descubre ahora: nos vemos el 23 de abril en WannaClap, Montevideo. Hay que ser felices porque, en estos tiempos, es un privilegio.